Dichosa eres, bella, incondicional, protectora de mi ser. La que guarda mis sueños y pensamientos, enjuga mis lagrimas. Me brinda el amor todas las mañanas, y la simpleza de poder ver la luz, acompañada de aquel ser, que arrancan una sonrisa de mi rostro, para retribuírmela disfrazada en un beso. No me quejo de ella porque egoísta e injusta seria, si alguna herida me causo, también la supo curar asi me enseño amarla, con alegrias y tristezas. Por todo esto y muchas cosas mas, hoy te doy gracias. A la vida, que me guarda. 26 de agosto del 2010, Jesica Frias
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